(8 / IX / 2018) En estos tiempos tan difíciles en los que parece que todo tiene que ser agresión y discordia. En los que el diálogo es casi nulo, en el que no se acepta que el otro piense distinto. Hoy me voy a detener en esos seres que hacen que la vida valga la pena ser vivida… Pese a todo.

Aparecen, están, son palpables. Vienen a dejarnos algo. Están presentes en esos lazos que nos unen y que ni las peores tormentas logran doblegar.

Aportan su enorme cuota de magia y hacen que la existencia sea mas llevadera porque sencillamente siempre están. Con la palabra justa, en el momento indicado y con la complicidad necesaria.

Sería extraño recorrer el camino de la vida sin lograr percibirlos. Sin sentir su presencia. Cada uno de ellos es único e incomparable. Y nos regalan experiencias que nos marcan por siempre.

Surgen para colocar los matices necesarios cuando el panorama se presenta oscuro. Son un buen amarradero cuando uno se cansa de buscar y si los vientos soplan con fuerza aportan toda la calidez para que se supere ese mal momento.

¿Todavía no lo encontraste? Mirá a tu alrededor y valorá cada persona que está a tu lado. Alguno debés tener. Seguro uno tenés. Querelo, respetalo y hacele saber lo importante que es para vos. No dejes nada librado al azar.

El tiempo es tan efímero, que a veces se escurre entre los dedos. Y vamos tan acelerados que no nos damos cuenta que ellos están para desandar el trayecto a nuestro lado, compartiendo vivencias, brindando otro punto de vista, alentándonos cuando las flaquezas y el desánimo hacen su aparición. También tirando un centro cuando se nos acaban las jugadas y la derrota es visible.

Otorgan luz a la vida, son una bocanada de aire puro cuando diversas situaciones nos vencen. Llegan en el momento menos pensado pero en el más necesario. No importan las distancias ni las circunstancias. Mucho menos el tiempo.

Están…siempre están y son una suave caricia en el alma. Si lo tenés agradecele por tenerlo en tu vida. Esos ángeles hacen que el camino y esas mochilas pesen menos. Que la cruda realidad que hoy vivimos no sea impedimento para valorarlo, para hacerles saber la importancia que tienen. Y que sepan que sin su presencia la historia no sería igual…

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

7 + 7 =