(6 / II / 2018) Son tres oficinas que pertenecen a la Provincia de Buenos Aires y en cada una, hay un sólo empleado.

Son todos rumores. No hay palabras oficiales y los empleados no pueden hablar. Aún así estamos en condiciones de informar que la situación de las tres reparticiones provinciales están en serios riesgos de cierre en el presente año.

LA OFICINA DE CORREO funciona en un local alquilado y en el próximo mes de Marzo se vence el contrato. Pudimos establecer que su encargado envió dos o tres presupuestos pero la tendencia es no pagar alquiler, de acuerdo a lo que sucede en localidades vecinas. Si no se consigue un local “sin cargo”, es posible que Correo Argentino no acepte ningún presupuesto y, así, quede cerrada la oficina local, a partir de Abril.

LA OFICINA DE SENASA Atiende desde hace años en un local de las exoficinas del ferrocarril. El único empleado, desde hace tres años, que no tomaba vacaciones y este año lo hizo. De acuerdo a lo mencionado por productores de la zona, tener la oficina cerrada es un gran trastorno, ya que la Provincia no envió ningún reemplazante.

SENASA se ocupa de la sanidad ganadera de unas 100 a 120 mil cabezas de ganado del Norte del Distrito de Necochea.

Cabe destacar que el sr. Gutiérrez (encargado) en el próximo mes de Julio cumple con su edad jubilatoria y no hay miras que nombren a otra persona, por lo tanto se cerraría la oficina.

LA OFICINA DEL REGISTRO DE LAS PERSONAS también funciona en una de las exoficinas del Ferrocarril y desde hace años le quitaron la posibilidad de realizar algunos trámites indispensables, como el de documentar a los recién nacidos al no incorporarle el kit para hacer la gestión.

La única persona a cargo no puede informar nada pero extraoficialmente podemos adelantar que hay ánimo desde la Dirección del Registro Provincial de las Personas de centralizar todo y cerrar las oficinas de los pueblos.

EL PUEBLO SE DEBE PONER EN ALERTA

Las instituciones (TODAS) deben ponerse de pie, hacer sonar la alarma a toda la población para defender lo poquito que tenemos.

Es una penosa realidad que, para los burócratas que viven atrás de un escritorio y toman las decisiones en las grandes ciudades, no les importan un bledo los pueblos como el nuestro.

Si nosotros no nos hacemos valer, nadie lo va a hacer.

Quedan advertidos.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

6 + 3 =