(15 / IX / 2018) Llegó desde Mar del plata el 5 de Marzo de 2017, hace apenas un año y medio. No solamente es un vecino más, con su investidura sacerdotal, también ya adquirió costumbres de pueblo. 

Se metió la gente en el bolsillo y los vecinos ya lo tienen en sus corazones. Sus expectativas de llegar a la gente ya las ha logrado y las de adaptarse al cambio de una ciudad grande como Mar del Plata a un pueblo pequeño y de campo como el nuestro, también.

Celebra Misa todos o casi todos los días, en distintos horarios, ha formado una Comisión Cooperadora que lo apoya, un coro y lo más importante es que ha conseguido que más miembros de esta comunidad participen de las celebraciones.

Se lo puede ver tomando mate en algún negocio, o en una casa de familia. Siempre con un diálogo ameno y sumamente cordial. Amable y afectuoso en todo momento, presta su oreja a quien desee compartir sus tristezas, frustraciones, miedos, logros o alegrías.

Nunca se queja, siempre todo está bien. Tiene su automóvil pero cuando puede y el día está lindo sale en bicicleta a recorrer el pueblo o a hacer algún mandado.

Lástima que no exista, si no, ya se le podría dar el título de CURA DEL PUEBLO.

Foto: Gabriel Coria. Muchas gracias

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