(25 / VI / 2020) No solamente con generales se forma un batallón.  Los soldados son tan importantes como los que «cortan el bacalao». 

Guillermo Schuenemann es el soldado que siempre está,  para lo que se necesite.

Para las campañas ha estado al pie del cañón, siempre.

Cuando Arturo Rojas ganó estas elecciones Guillermo iba al Concejo para cubrir el cupo. Por razones de política que no corresponden analizarlas aquí,  no se dio.

Había que cubrir el cargo de Coordinador de Delegaciones.  ¿A quién tenemos? se preguntaron. El nombre cayó solo.

Hoy se necesita que alguien cubra la Delegación de Juan N. Fernández,  momentáneamente o no, Guillermo Schuenemann es el que está presente.

Como vecino del interior conoce todo lo que debe para cumplir con su labor. Si le cumplen «de arriba» es otra cuestión.

Las Delegaciones necesitan una persona que conozca y que esté presente.

Héctor Pacheco llegó hasta que su salud le puso un punto y ahora, a cuidarse.

Guillermo llega en un momento difícil pero no es desconocido ni por él ni por sus superiores. Ojalá lo apoyen para que pueda dar respuesta a las necesidades que tenemos, que son varias.

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