Foto: Pato Canton

(23 / X / 2020) De su mundo, en el sur de la Cordillera, de muy joven, vino a nuestra zona a trabajar en el campo. Don Cater Golla lo trajo a su establecimiento “Collon – Curá”.

Sus vecinos del pueblo (o al menos la inmensa mayoría) ignoramos detalles de su vida.

A “Juancito” lo vamos a recordar por su risa fácil, su charla con el primero que se le acercara, por su respeto, por su preocupación por sus vecinos.

Fue detallista de la vida de todos nosotros. En una oportunidad se enteró que mi esposa estaba con hepatitis y no solamente me preguntó muy preocupado, porque hacía rato que no la veía, sino que hasta me retó porque no le había dicho que estaba con esa enfermedad. Así fue su preocupación por nosotros, sus vecinos.

Le encantaban las fiestas de campo, las domas, las pruebas de riendas y, mientras pudo, no se perdió ninguna. Siempre vestido para la ocasión y con su poncho rojo.

Desfilar en las fiestas populares del pueblo también era uno de sus placeres, así como su pasión por “el Rojo” (Independiente) fue su debilidad. “Pelear” después de los partidos era un placer mutuo que nos dábamos y nunca se quedaba atrás con sus dichos y su risa contagiosa.

Hace unos años verlo en su Jeep embanderado de rojo era una postal del pueblo. Así como también luciendo su camiseta del rojo de Avellaneda.

Después, el propio desgaste de los años, le permitió llevarse su banquito y sentarse en la esquina de lo de Hernando, mirando pasar la vida.

Una persona entrañable, amistosa. Personaje y personalidad del pueblo.

Juancito Leviu se fue un rato antes que nosotros y lo vamos a recordar siempre. Hasta la próxima charla amigo.

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