(29 / VI / 2020) Lo que está haciendo el ANSES es una vergüenza en materia de atención. Al escuchar a la titular del organismo Fernanda Raverta me sube la presión y la bronca a valores altísimos.

«Tuve que hacer que la Anses se ponga en marcha», dijo. No tiene vergüenza, porque siendo la titular, no puede hablar desde el desconocimiento.

Anses se ha propuesto una prioridad que es la atención de los beneficiarios de planes. Ahí están los que necesitan el IFE porque no pueden trabajar y los que nunca han trabajado en su vida. Todos esos fondos salen de la plata que hemos y estamos aportando con nuestro trabajo. Aún así, siendo los que ponemos «la tarasca», no somos atendidos. No les importan nuestros trámites.

En Enero y en Marzo hemos iniciado tres trámites. Como los iniciamos, así están.

El 130 (línea telefónica que Raverta promociona con bombos y platillos) te puede llevar 4 ó 5 horas por día llamando y cuando te atienden se excusan que están muy atareados por los planes que deben atender por el tema de la pandemia y te dicen que te pasan con un «personal especializado», que nunca te atiende.

La otra vía de comunicación es un mail a través de la Página Oficial, lugar desde, obviamente, nunca te responden.

Las oficinas regionales comenzaron a atender vía correo electrónico todas las consultas. La respuesta que han dado a estos trámites es que se debe seguir a través de la Página de Anses o llamando al 130. El círculo viciosa no para de dar vueltas.

Resumiendo, los que nunca han aportado disponen de la atención, lo cual no me parece mal. Los que hemos y seguimos aportando no nos dan ninguna respuesta a nuestros trámites. La prioridad de atención es para todos menos para los que venimos aportando hace 40 años.

Qué me puede decir Raverta a mí, que vino «a poner el Anses en marcha». Es una mentira más grande que la cantidad de plata que sacan del propio Anses para tapar los agujeros.

 

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